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Mi primer voluntariado '17 (Parte I)

Mendoza me recibió con lluvia. De hecho, no exagero en decir que mi viaje estuvo pasado por agua. Llovía desde que salí de Mar de Ajó y de allí en más hasta llegar a destino.

Pizarra de bienvenida 

Al bajar de la terminal, el paso uno fue pedir un plano de la ciudad (casi ininteligible), en información turística. Lo siguiente fue cruzar la avenida para tomar el colectivo.  Ingenua de mi preguntando si allí se usaba SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico). "Ya quisieras", pensé para mis adentros. Mi yo cavernícola quería preguntar si se podía pagar con billete, me contuve. "Se paga con tarjeta " , me dijo una chica. La tarjeta es tipo como la SUBE, pero propia de Mendoza. No billete, no monedas, mi tener que caminar. Con mochila a cuesta de 60 litros me recorrí más de 2km hasta finalmente llegar a destino. Fui recibida por Belu, mi anfitriona,  con una sonrisa y energía increíble. No pude evitar sentirme reflejada en ella porque prácticamente gozamos de la misma personalidad. En fin, llegué martes 24 y la buena noticia era que hasta el viernes por la tarde tenía libre.



Dicen que Dios las hace y el viento las amontona. Parloteando y todo Belu me dice "¿Vos no serás acuariana, no?". "¿Cómo sabes?", pregunté adivinando la respuesta "Porque yo también soy, y tenés esa onda típica de los acuarianos ", o algo así me respondió. El caso es que insisto en que todo tiene su razón de ser. Se suponía que iba a tener una trabajo fijo y gozar de "estabilidad " y a último momento la cosa se pinchó, y pienso, si las cosas hubieran sido de otro modo no estaría gozando de semejante oportunidad. Me gusta creer que esto de ir de un lado para el otro va a ser para siempre, quizás si, quizás no. Pero me doy cuenta que cualquier plan que haga, siempre va a ser incierto.

Me considero una afortunada de la vida, porque si bien cada tanto, está me da unas buenas bofetadas, también me compensa con cosas buenas.

He aprendido nuevas palabras gracias Chelsea (from Boston): Cobblestone (adoquines), sidewalk  (vereda) y matches  (fósforos). Gracias a Chelsea he podido poner en práctica mi english intermediate. A su vez, he tenido la oportunidad de practicar mi portugués en vías de oxidarse, gracias a la buena onda de Leti (de São Paulo).

Me nutro, me asombro, práctico,  aprendo, reflexiono. ¿No es acaso el verdadero fin de viajar? En mi vida he estado en un lugar con tantas nacionalidades juntas: brasileños, suizos, chilenos, franceses, italianos y una holandesa. ¡Y ni siquiera llevo una semana en el hostel! Y hablando de eso, el mismo día que llegué, tuve una entrevista vía Whatsup con una RRHH de un hotel de Chile y tipo que me dijo "Si queres tu vacante asegurada tenés que viajar ésta semana para tramitar la VISA de trabajo, ósea, ¡acabo de llegar mujer! Así que, sin mucho para pensarmelo al día dos de mi llegada a Mendoza, más precisamente en el horario de la noche, estaba en un bus viajando con destino a Santiago de Chile. Viaje el cuál,  les comentaré en el próximo post con lujo de detalles.

Ahora bien, si me preguntaran ¿Debería de hacer un voluntariado? ¡Pues claro! Es cuestión de buena onda y voluntad, a diferencia de un trabajo ordinario, nadie te va a pedir 5 años de experiencia.

Vista desde mi habitación 

¿Qué incluye el voluntariado?

 En mi caso incluye: alojamiento y desayuno. A su vez, si vendo excursiones, la posibilidad de comisionar. El total semanal de horas es de 28hs y de acuerdo a las necesidades de cada uno (ejemplo: si conseguís trabajo). Previo a comenzar las labores, capacitación para las mismas.

¿En que consiste el voluntariado?

 Éste siempre va a depender de cada lugar, pero en rasgos en particular implican  tareas de recepción, limpieza,  otros.

¿Debo de colaborar fuera de mi horario?

 Obviamente que en todo lo que implique mantener el orden en tu espacio personal, el secar el piso después de bañarte y limpiar tus utensilios, es más que sentido común.

¿Es excluyente hablar inglés? 

No es excluyente, que de hecho si realizas tareas ajenas a recepción puede que hasta no lo necesites. No obstante, cómo norma general en Latinoamérica, inglés y español son fundamentales, y si tenes un tercer idioma o más es todavía mejor. Por ejemplo, mi idioma nativo es español, y a nivel intermedio me manejo con portugués e inglés. Los voluntarios extranjeros además de su lengua madre (sea danés o francés ), también hablan inglés y español. Ahora bien, su tu idea es estar en recepción, es necesario; no digo que lo hables fluido pero con un intermedio te desenvolverás bastante bien, e incluso mejorará notablemente sin tener que pagar por grandes costos en un Work and Study para aprender inglés. 

Otros beneficios: toalla, comisión por venta de excursiones, descuentos en bebidas, cenas especiales y excursiones.

En fin gente, ninguna experiencia es en vano cuando te llena de tantas satisfacciones y aprendizaje.

¿Qué es lo que más disfruto? Socializar. Soy muy charlatana y curiosa. Soy de las que gustan romper el hielo para iniciar una conversación, porque a ciencia cierta he experimentado la temible incomodidad de no saberme integrada. Me encanta compartir mis anécdotas,  anhelos y vivencias. Me encanta ponerme a hablar con Chelsea y Leti sobre esa libertad y auto conocimiento que da el viajar; porque si bien hay mucha teoría y gramática que enseñan los libros, pocos te enseñan lo verdaderamente esencial: como vivir.

02/04/17 Despedida de Chelsea from Boston, junto con Leti de São Paulo. 

Hoy iba caminando de regreso de mi paseo por el Cerro de la Gloria, y pasé por el Zoo que se encuentra allí. A día de hoy se encuentra cerrado al público y los pobres animales no pueden ser trasladados, porque eso implicaría su fin. Entonces pensé en que los seres humanos al igual que aquellos animales, nacemos en cautiverio, aunque tengamos la ingenua creencia de creernos que vivimos en libertad. Crecemos en cautiverio con las ideas que nos imponen lo que debemos ser y lo que tenemos que hacer, pero nadie se detiene a preguntarnos quienes somos en verdad o lo que queremos ser. Y un día, en alguna parte, un alma desesperada por liberarse de ese cautiverio,  arma su mochila, sale al mundo, y se da cuenta que lo material y las comodidades del hogar son cosas sin las cuales se puede vivir. Porque después de todo, el que sabe vivir, siempre sabrá como improvisar.


     Panorámica en ascenso al Cerro de la Gloria 



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