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Viaje en Tren Buenos Aires- Córdoba

La primera vez que viajé  en tren desde Buenos Aires a Córdoba  con una amiga (Mar), fue inolvidable. No es que fuera la primera vez, de hecho recuerdo mi primer viaje en tren con destino Retiro-San Miguel de Tucumán a los 4 años de edad. Supongo que las primeras aventuras jamás se olvidan.
Durante la espera en el andén, mientras aguardábamos la señal para embarcar,- nuestra imaginación comenzó  a disparar hacia mundos paralelos. En pocas palabras, estábamos en cualquier andén, menos en el de Retiro. Mientras que para Mar, ella se encontraba en el andén  9 3/4 aguardando para ir a Howards, yo por mi parte, estaba esperando ansiosa por viajar en el Oriente Express de los años  '20. Me imaginaba compartiendo alguna charla amena con Agatha Christie o bien, siendo sospechosa en algún  misterio a ser resuelto por el increíble  Hércules Poirot. Ni bien el guarda dió la orden, subimos los empinados y estrechos escalones del vagón. Como an écdota a parte, yo cargaba con una mochila de importantes dimensiones, la cual, cuando traté de subir los escalones, por gracia de la gravedad, me jalaba hacia atrás. Afortunadamente, no me caí, ni rodé  por el andén, y menos que menos hice alguna pirueta por el aire.
Los pasillos del vagón eran de un crema pálido. Angostos y tenuemente iluminados., lo que le daba cierta ambientación tétrica. Con respecto al camarote en si mismo, si bien era pequeño, tenía la comodidad justa para dos ocupantes. Contaba con un sillón de dos cuerpos que se transformaba en cama, y justo detrás sobre la pared, un cuadro que se transformaba en cama. A su vez en la parte superior de la puerta y ventana, disponía de lugar para poner el equipaje de mano y hasta un poquito más grande también. Una espejo y una mesita esquinera (que se transformaba en una pequeña piletita para hacearse), complementaban el mobiliario. A destacar, es importante que disponíamos de una llave para cerrar la puerta, amenities (agua mineral, cepilla dental, mini pasta dental y una especie de funda descartable para el inodoro) y un enchufe para cargar celular, laptop, otros. El baño se encontraba en el último vagón y era bastante amplio (cuatro veces mas grande que un baño de omnibus), además de mantenerse bastante limpio.
He viajado en todo tipo de transportes, y déjenme decirles que viajar en tren no solo es económico por donde lo mires, sino que aparte es cómodo y tranquilo. Ya el hecho de viajar en camarote te da más privacidad e incluso el poder elegir entre viajar acostado o sentado, suma puntos más que positivos.

La mañana  siguiente desayunamos viendo pasar los pequeños  pueblitos rurales quedados en el tiempo. El desayuno consistía en dos media lunas con café con leche para cada una ( y destaco esto último, porque la tarifa en camarote, es por camarote, no por persona, así que viaje uno o viajen dos, la tarifa es la misma). Lo único que se cobra aparte y que es opcional, es la cena, la cuál por una suma bastante accesible incluía: plato principal y postre.
Quiero aclarar, que si bien viajar en tren es una experiencia enriquecedora, el viaje puede demorar el doble e inclusive el triple de horas que viajando en ómnibus. Por otra parte, no es cuestión de hoy para  mañana siguiente decir: hoy saco el boleto y la semana que viene viajamos, osea, no way. Cómo bien mencioné, es económico ($300 fue lo que pagamos por el camarote) y por ende, es un transporte que no sale todos lo días y que en rasgos generales, se requiere de una anticipación de tres meses para sacar el pasaje. Así que, si después de todo lo que les conté, están decididos, entonces es cuestión de que planifiquen desde ahora sus vacaciones, para poder saber cuando partir. Para más información sobre días, tarifas, descuentos y horarios dirigirse a: http://www.sateliteferroviario.com.ar/horarios/cordoba.htm
 La mañana  siguiente desayunamos viendo pasar los pequeños  pueblitos rurales quedados en el tiempo
En este viaje, tuve una especie de sueño  revelador en el que me imaginaba escribiendo una novela. Una Novela sobre un viaje en tren y la búsqueda  de ... ( esto lo dejo en suspenso). Así  que, me compré  un libro con páginas  en blanco para llenarlo de fotos y reflexiones. 
¿Y dónde dormimos?
Bien, eso queda a criterio de cada uno, con Mar fuimos por viaje de estudio, más precisamente a hacer un relevamiento del lugar, por lo cual teniamos un presupuesto reducido. La opción más que obvia, era ir a un hostel. Previo al viaje me sumergi en TripAdvisor y verificando criticas y puntuaciones, el elegido fue Babilonia Hostel. Sin lugar a dudas, la mejor opción lejos. La habitación que nos tocó no sólo estaba muy bien iluminada, sino que incluso tenia muy buena disponibilidad. La buena onda de las recepcionista era increible. La ambientación: diez puntos. Grafitis, colores, fotografias y algunas que otras máscaras complementaban el lugar. El comedor y cocina con todo lo que uno necesita. Buen balance precio-calidad. Por sobre todo tranquilo (fuimos a mediados de julio) y a pocas cuadras del centro. Por último, y no menos importante, me pasó que con el tema del frío  (sumado al stress de relevamiento de estudios ), me enfermé de faringitis. Estaba literalmente a la miseria y sin voz;  y el dueño  (que es un copado), me ofreció llamar a una doctora que vino a atenderme en menos de lo que canta un gallo. Se preguntarán cuanto me costó... No tuve que pagar un céntimo por la atención médica  (obviamente si por los medicamentos ), y nada tiene que ver mi agraciada personalidad. El Hostel paga por un seguro médico así que tanto yo, cómo otro huésped que no se sentía bien, hicimos uso de dicho seguro, para que nuestra experiencia pudiera seguir siendo amena. Así que, no me consta que en todos los hostels cuenten con éste servicio extra, pero nunca está de más. 
Escapadita de medio-día a La Falda
Hubo un día en el que, oh por Dios, necesitábamos de un día libre y después de todo teníamos en claro que a la vuelta (en octubre) con un grupo de más de sesenta personas (entre alumnos y directivos del instituto), si queríamos conocer algo más, no seria posible. Así que básicamente, como quien no quiere la cosa, caminamos las pocas cuadras que teníamos hasta una pequeña terminal  (no era la central) y comenzamos ventanilla por ventanilla a preguntar por destinos y tarifas y horario. El destino elegido fue La Falda, básicamente, porque en el primer año de la carrera de Turismo, aprendimos que el Eden Hotel, uno de los hoteles más emblemáticos en la historia de la hotelería en Argentina, estaba abierto, y queríamos conocerlo. Sin lugar a dudas, las fotos del hotel no le hacen justicia, eso si, padecimos tres horas de viaje (lo barato sale caro) porque no sabíamos que las empresas que costaban un poco más, llegaban en la mitad de tiempo. En fin, son varias cuadras tiernamente empinadas desde el centro hasta la entrada del hotel. La visita guiada comienza con un vídeo introducción ( al cual llegamos arañando al final, porque para esto ya eran las 6 pm) y continua con un recorrido por la planta baja, primera planta, luego hacia el patio de atrás donde se llevaban a cabo los bailes, se pasa por las caballerizas, lavandería, y una especia de sotano donde funcionaban las calderas y se daba electricidad a todo el hotel. El Eden Hotel, tiene una rica historia, ya que, éste fue el primer hotel 5 estrellas de Argentina. Era elegido por la alta alcurnia Europea, ya que su el clima serrano favorecía a mejorar las dolencias respiratorias.
Es imposible no viajar en el tiempo, cuando os muebles, las paredes, respiran historia y misterio. Fotos de los años 20, inmortalizaban a sus acaudalados huéspedes y lujosas fiestas de salón. Era imposible no  imaginar a aquellas personas reflejándose en un espejo detrás de mí, o contándome sus historias de vida. Imaginaba escaleras rechinando, susurros, un halo de brisa rozándome el cuello, y ni hablar de unos de esos apretones de mano fantasmal o que te tiren de las patas. Pero bueno, eso fue en mi imaginación, la cuál  hizo que la experiencia de principio a fin, fuera todo un deleite.
El final del recorrido concluye en lo que solía ser la cava de vinos, donde los visitantes pueden comprar todo tipo de embutidos y conservas. Por otra parte, para los valientes, el Hotel ofrece una visita guiada nocturna desde la perspectiva del misterio y lo paranormal. 
Imaginaba escaleras rechinando, susurros, un halo de brisa rozandome el cuello, y ni hablar de unos de esos apretones de mano fantasmal o que te tiren de las patas
¿Dónde adquirir información extra sobre Córdoba Capital y alrededores?

En nuestro caso, si bien por internet hay mucha información disponible, siempre es mejor contar con material tangible e imprescindible. Para folleteria, planos y mapas de la Povincia de Córdoba, les recomiendo desde Buenos Aires hacerse una escapadita a la Casa de la Provincia de Córdoba  o bien, desde Córdoba Capital, en el mismo Cabildo funciona la Oficina de Turismo de Córdoba Capital.




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